Estas Quintas cuentan con árboles de especies rústicas y nativas cuyas frutas tienen propiedades nutricionales y medicinales y contribuyen a balancear la dieta alimenticia de los niños y la comunidad escolar.
A través del desarrollo de un monte frutal orgánico, los niños aprenden técnicas productivas para la instalación, el manejo orgánico, la cosecha, postcosecha y procesamiento de los productos.
Asimismo fomentamos y capacitamos a los padres y vecinos para que desarrollen sus propios árboles frutales a partir de los ejemplares de las escuelas o de los viveros asociados al programa.
En cada escuela el monte frutal cuenta con un promedio de 60 árboles con al menos 12 variedades frutales (de 3 a 5 ejemplares de cada una), de los siguientes tipos: Arándano, Arazá (amarillo y rojo), Ciruelo (temprano y tardío); Durazno, Guayabo del País, Higo, Limón, Mandarina (común y Satsuma), Membrillo, Naranja (Valencia).
El Proyecto ya está en marcha, al año 2010 hay 40 escuelas del país con el apoyo económico de la empresa SC Johnson y de la Fundación MAPFRE.
Asimismo los lineamientos técnicos generales para el desarrollo de los montes (desde el manejo del suelo previo a la implantación hasta la cosecha y poscosecha) es llevado a cabo por técnicos del INIA, con quien la Fundación Logros tiene acuerdos de trabajo para desarrollar estos proyectos.
Los materiales genéticos utilizados para el Programa son de excelente calidad y se obtienen de Instituciones como el INIA, la Facultad de Agronomía y la Asociación de Viveristas del Uruguay (ANVU), todas ellas, organizaciones que participan activamente del Programa.